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Consejos para aplicar metodologías ágiles en tu empresa

Las metodologías ágiles tienen como objetivo adaptar la forma del trabajo a las condiciones del proyecto en cada momento del proceso. Aunque tienen su origen en el desarrollo de software, los cambios que se han ido dado en el mercado, las relacionan hoy con cualquier tipo de organización que confía en las decisiones de todo un equipo y en la adaptación de cada proyecto al cliente.   

Trabajar con metodologías ágiles puede reportar beneficios a la organización. La mejora de la productividad, de las relaciones entre los miembros del equipo así como lograr procesos de desarrollo más eficientes, son algunas de sus ventajas. Sin embargo, aunque entender los conceptos básicos de los sistemas ágiles es una tarea sencilla, ponerlos en práctica de manera exitosa, no resulta tan fácil.

Instaurar un marco de trabajo ágil en cualquier empresa, lleva implícito una serie de aspectos clave que hay que valorar antes de poner en práctica estos métodos de gestión. 

En este artículo te damos algunos consejos para que esta metodología sea una realidad positiva en tu empresa. 

 

 

1. Cultura de la organización

Uno de los aspectos fundamentales antes de comenzar cualquier proceso de implantación, es contar con un equipo comprometido con el cambio que crea en las metodologías ágiles para el buen funcionamiento de la empresa. Se necesita, sobre todo, el compromiso y apoyo de la dirección de la empresa ya que por muy bien diseñado que esté, si la dirección no cree en la capacidad y viabilidad del sistema y no lo aplica en su día a día, el proceso ágil o de innovación será un fracaso. Las metodologías ágiles no son fórmulas mágicas, ni la solución a cualquier problema. Para que éstas funcionen, se debe seguir la metodología con rigor y cumplir con cada una de las partes del proceso.  

 

 2. Contar con un experto

Cualquier proceso de cambio, debe realizarse paulatinamente. Tener una visión panorámica del mismo y controlar la situación de cada uno de los procesos ayudará para que la puesta en marcha sea exitosa. De ahí, la importancia de contar con profesionales que puedan guiar el proceso para alcanzar los objetivos. No se trata únicamente de instaurar el cambio y esperar a que funcione. Es muy probable, sobre todo al principio, que los miembros de la organización no controlen las herramientas y el proceso de gestión. En este caso, los expertos al frente del proceso, jugaran un papel clave a la hora de orientar al equipo en los pasos y resultados que vayan obteniendo. 

 

3. Trabajar con las herramientas adecuadas

Cada proceso o proyecto dentro de la organización es diferente. Por eso, hay que adaptar cada uno a sus necesidades y demandas.  El buen funcionamiento de las metodologías ágiles pasa por elegir las herramientas adecuadas para alcanzar los resultados esperados. Por ese motivo, hay que contar con sistemas de gestión que permitan profesionalizar el proceso y que sean accesibles a los diferentes miembros del equipo. Es fundamental instaurar una política transparente que permita, de un solo vistazo, comprobar la situación de cada proyecto o proceso. 

 

4. Mide los resultados

Como se explicaba en los ítems anteriores, no sólo basta con planificar acciones que permitan el desarrollo y la fluidez de los procesos de trabajo. Las metodologías ágiles se caracterizan por su flexibilidad y rápida adaptación a los cambios, de ahí la importancia de medir los resultados para conocer en cada momento la situación real del proyecto y realizar los cambios que sean necesarios. La medición va a permitir también realizar un control exhaustivo de la evolución del trabajo realizado así como descubrir posibles mejoras que, en un primer momento, no se habían contemplado. 

 

5. Ajusta la metodología

A diferencia de las metodologías tradicionales, en las que cada fase del proyecto está perfectamente planificada, las metodologías ágiles se caracterizan por su capacidad para pivotar y adaptarse a las demandas del cliente en cada momento así como a los cambios en el entorno. De esta forma, cada proyecto puede ir desarrollándose y ajustándose en tiempo real a las nuevas propuestas y demandas que vayan surgiendo. 

 

6. Confía en el equipo

El equipo es uno de los pilares fundamentales para poner en marcha cualquier proceso ágil dentro de la organización. Las metodologías ágiles buscan equipos multidisciplinares donde los miembros del mismo compartan un mismo objetivo.  Se trata de desarrollar proyectos e ideas en equipo, donde los roles cambian y las opiniones de todos tienen el mismo peso. Confiar en el equipo y en sus posibilidades será una de las premisas básicas para que los procesos ágiles se desarrollen con éxito.

 

Si has implantado ya un sistema de metodología ágil y no ha salido como esperabas, seguramente se deba que tu organización no ha tenido en cuenta alguna de las premisas anteriormente citadas.

La implantación de cualquier tipo de método ágil requiere una planificación y contextualización de la situación real de la empresa. Por ello, te recomendamos que antes de iniciar cualquier proceso, tengas en cuenta los pros y contras del mismo.

S/V
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Usuario: Trianabueno

Empresa: Centro Europeo de Empresas e Innovación de Elche (CEEI - Elche)

Canal: CEEI Elche

Fecha publicación: 15/05/2018 13:59

Url: http://ceeielche.emprenemjunts.es/?op=8&n=16209

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Usuario sin logear

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