Cerrar

Chimeno: "Nuestra tecnología solventa el problema del malgasto de alimentos y ayuda a reducir intoxicaciones alimentarias"

Entrevista a Luis Chimeno, fundador y CMO de Oscillum Biotechnology

Mostrar ampliado

Luis Chimeno

Luis Chimeno

Con motivo de su participación en una de las mesas redondas de Focus Pyme y Emprendimiento Economía Verde: cambios, retos y oportunidades, hemos entrevistado a Luis Chimeno, fundador y CMO de Oscillum Biotechnology.

 

Hola Luis ¿Puedes contarnos qué es Oscillum y cómo surge la idea?

Oscillum es una empresa de biotecnología que centra su actividad en el desarrollo de sensores para hacer la cadena agroalimentaria más segura y sostenible. La idea de la tecnología surge un poco de una situación muy común que creo que todos y todas nos hemos enfrentado alguna vez. Mi compañero Pablo abrió la nevera para cocinarse y tenía un trozo de carne que llevaba ya varios días, ese trozo de carne tenía un aspecto algo diferente y desprendía cierto olor desagradable y ahí fue cuando empezamos un pequeño debate junto a mi compañera Pilar sobre si debía comerlo o no, porque realmente las propiedades organolépticas de un producto no indican el estado de frescura/descomposición de dicho alimento. Es en ese momento, cuando comenzamos a buscar un poco más de información al respecto y cuando nos dimos cuenta de que esa situación es muy común y que debido a ello, se genera un enorme malgasto de alimentos y un impacto medioambiental que supone la emisión de aproximadamente 3.500 millones de toneladas de CO2 al año, sin olvidar que en Europa se general alrededor de 42.000 intoxicaciones alimentarias derivadas de estas situaciones. A todo esto, le sumamos el espíritu emprendedor de los tres fundadores y decidimos que podríamos solventar este problema de una forma muy sencilla aplicando la biotecnología, y es así como nacen nuestras etiquetas inteligentes. Viendo la aceptación de nuestra tecnología por el público y el mercado, decidimos seguir adelante y en 2019 fundamos Oscillum.

 


«Los sistemas actuales se basan en estimaciones para darte una fecha aproximada en la que no se recomienda el consumo de un producto, pero estas estimaciones en la mayoría de los casos se escapan de la realidad»


 

Como explicáis en vuestra web, un tercio de la producción total de alimentos se tira a la basura a nivel mundial ¿Cómo trabajáis desde Oscillum para reducir el desperdicio de alimentos?

Alrededor del 50% del malgasto de alimentos ocurre a nivel doméstico, y el principal problema aquí es la falta de información que tenemos acerca de esos productos. Los sistemas actuales se basan en estimaciones para darte una fecha aproximada en la que no se recomienda el consumo de un producto, pero estas estimaciones en la mayoría de los casos se escapan de la realidad y una vez abierto el envase, los consumidores están desprotegidos, puesto que esta fecha no tiene en cuenta la manipulación del alimento en el ambiente doméstico, las posibles contaminaciones que ocurren en el hogar, las condiciones de almacenamiento, etc. Sin olvidar que entorno al 10% estos sistemas les genera confusión agravando la situación.

Nosotros lo quisimos hacer de forma totalmente funcional, intuitiva y sobre todo individualizada, para que, en cada caso particular, nuestra etiqueta evite confusiones y aporte esa información de la que actualmente carecemos, y por ello pensamos en etiquetas inteligentes que indican el estado de frescura/descomposición mediante un cambio de color muy intuitivo desde un amarillo hacia un color oscuro, un azul muy intenso. Las etiquetas son capaces de detectar los diferentes metabolitos de los alimentos y con ello generar un cambio de color que indicará el estado de dicho alimento en tiempo real, de forma que los consumidores pueden saber el estado de sus alimentos de un vistazo. Con esta tecnología no solo solventamos el problema del malgasto de alimentos, sino que además somos capaces de reducir ciertas intoxicaciones alimentarias debido a mala conservación de alimentos que genera un sobre crecimiento de los microorganismos, este tipo de situaciones también es capaz de activar la etiqueta haciendo que esta cambie para indicar que el producto no debe ser consumido.

 

¿Sustituye vuestra etiqueta inteligente a lo que conocemos como fecha de caducidad?

Nuestro planteamiento no es sustituir las fechas de caducidad o consumo preferente, sino ser un complemento extra que aporte información al consumidor. De esta forma, el consumidor tiene toda la información en el envase y puede hacer – de forma más certera – un juicio sobre si consumir dicho alimento o no, en función de las fechas que le indican el envase y el color que tiene nuestra etiqueta.

 


«Con nuestra tecnología los productores son capaces de mostrar la calidad de sus alimentos, mostrar un compromiso con el medioambiente y mejorar la experiencia de consumo»


 

¿Cuál es la respuesta del mercado hacia esta etiqueta inteligente?

Es interesante puesto que hay muchas empresas que nos han contactado para conocer mejor el funcionamiento de la tecnología, saber si está disponible para la venta o aplicar la tecnología de forma más personalizada y específica a los que les puede interesar. La aceptación de la tecnología es bastante buena tanto por empresas agroalimentarias como por consumidores que siempre que nos contactan a través de nuestra web o nos ven en determinadas ferias quieren saber dónde adquirir nuestras etiquetas para sus productos frescos.

Esto es especialmente importante, ya que es la propia fuerza de mercado la que agiliza que este tipo de tecnologías sea aceptado debido al gran beneficio que genera en los diferentes stakeholders de la cadena de valor. Este beneficio no sólo se genera a nivel de impacto medioambiental, sino que, nuestras etiquetas aportan beneficio a productores (nuestros clientes), a retailers y a los propios consumidores. Con nuestra tecnología los productores son capaces de mostrar la calidad de sus alimentos, mostrar un compromiso con el medioambiente y mejorar la experiencia de consumo con lo que al final eso se traduce en una mayor captación de consumidores. Además, nuestra tecnología supone una herramienta con la que tener un mayor control de su stock y facilitar la toma de decisiones internas con respecto al transporte y la logística, permitiendo reducir gastos debido a problemas de seguridad alimentaria. De forma similar, a retailers les facilita la toma de decisiones internas, optimiza el precio dinámico y reduce las pérdidas por alimentos que no se venden ya que aquellos productos que estén cerca del color azul podrán ser preparados, dándoles una segunda vida útil, para secciones como “Take-away” o los restaurantes dentro del propio supermercado (mercaurantes). Finalmente, el beneficio al consumidor es claro, ya que les ayuda a reducir el malgasto de alimentos, ahorrar dinero y les aporta una mayor información sobre los productos que adquiere.

 


«Estamos viendo bastante interés en las diferentes aplicaciones de la tecnología para nivel interno durante el almacenamiento, logística y transporte»


 

Además del trabajo que habéis desarrollado con la etiqueta, ¿En qué otras líneas de negocio estáis inmersos?

Actualmente, la tecnología es funcional para carnes y pescado, y estamos trabajando para su aplicación en frutas, pero desde Oscillum tenemos una visión mucho más ambiciosa y queremos aplicarlo a todo tipo de productos como cereales, lácteos, productos procesados, productos cocinados y para sobras a nivel doméstico. Además, estamos viendo bastante interés en las diferentes aplicaciones de la tecnología para nivel interno durante el almacenamiento, logística y transporte con lo que estamos ahora en contacto con diferentes empresas para evaluar este potencial de aplicación. Al fin y al cabo, nuestra visión es convertirnos en una biotecnológica con diferentes streams que solvente problemas en diversas industrias.

 


«El sentimiento de estar creando algo desde cero con la gente idónea y que ese algo tenga tanta aceptación y el mercado tenga tantas ganas de que salga como los propios fundadores es algo muy emocionante»


 

¿Qué os ha aportado vuestro proyecto a nivel personal y profesional?

El emprendimiento es un camino con el que en poco tiempo creces mucho tanto a nivel profesional como a nivel personal. Es una alternativa profesional que poco a poco se extiende y te hace crecer en muchos aspectos de la vida. La investigación, resolución, las pruebas, el análisis son capacidades que se adquieren cuando te metes en este mundo, al fin y al cabo, los emprendedores tenemos que enfrentarnos a todo tipo de competencias completamente desconocidas. En el caso de Oscillum, los tres fundadores venimos de una formación técnica, los tres somos biotecnólogos que nos fuimos especializando en otros ámbitos para poder satisfacer las diferentes ramas/necesidades que tiene una empresa, desde la gestión y administración que se encarga Pablo hasta el marketing y la comunicación de la que me encargo yo.

Obviamente, el emprendimiento no es un camino de rosas, sino que en cada momento hay nuevos retos que solventar y surgen inconvenientes que al final llevan a atrasos en diferentes aspectos, pero sinceramente, es un camino muy gratificante, el sentimiento de estar creando algo desde cero con la gente idónea y que ese algo tenga tanta aceptación y el mercado tenga tantas ganas de que salga como los propios fundadores es algo muy emocionante.

5
399 visitas

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio.
Al continuar con la navegación consideramos que aceptas su uso y nuestra política de cookies.

Aceptar